martes, 23 de marzo de 2010

La e-administración y la e-gestión documental

Informatizar el caos es peor que el caos

La ley 11/2007, de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, vino a marcar el pistoletazo de salida para la administración electrónica en España, estableciendo unas obligaciones y unos plazos de obligado cumplimiento por todas las administraciones públicas.

Visto con perspectiva, y desde un punto de vista al menos teórico, la administración electrónica y el documento electrónico hace años que ocupan la atención de administrativistas, de archiveros, y de informáticos, por lo que su llegada no debiera habernos sorprendido. No obstante, hay voces que reconocen un apresuramiento en la implantación de la Administración electrónica, con indefiniciones y divergencias en los diferentes modelos de gestión documental que se están estableciendo, y con importantes deficiencias para lograr una gestión integral de la documentación en las organizaciones.

En este contexto, Antonia Heredia Herrera, en “La e-administración y la e-gestión documental: aproximación a una realidad” publicado en el Boletín de la ANABAD señala una serie de recomendaciones para establecer una adecuada gestión documental electrónica:

1.- La gestión documental por transversal, afecta a todas las actuaciones de las organizaciones.

2.- La administración electrónica no es una moda sino de implantación obligada. No tiene marcha atrás, pero la aceleración puede ser una mala compañera y un buen negocio colateral para las empresas informáticas.

3.- La administración electrónica determina una gestión documental electrónica, que no se puede identificar con la digitalización de documentos, porque ésta es solo la más actual manifestación de la difusión y la comunicación.

4.- La gestión documental ahora electrónica, sigue siendo parte de la gestión administrativa, en este caso electrónica, y los criterios que la han regido antes no son desechables.

5.- La gestión documental y la administración electrónica precisan de la normalización y de las TIC, pero no bastará con la reproducción de los procedimientos administrativos existentes sino que se hace necesario la simplificación de los trámites y la reducción de plazos.

6.- La gestión documental electrónica exige el respaldo institucional y la acotación y corresponsabilidad de funciones a lo largo de la vida de los documentos, desde su concepción en el momento del diseño de los procedimientos hasta después de decidida su conservación permanente y de su transferencia al archivo.

7.- Es decisiva la elección responsable de un modelo de gestión documental en cualquier organización para actuar en consecuencia.

lunes, 22 de marzo de 2010

Carrera popular Enoturismo de Aldeanueva de Ebro

Buen tiempo, buena organización y amplía participación, que más se puede pedir. Pues así fue la quinta edición de la carrera popular enoturismo de Aldeanueva de Ebro.


Desde que a las 10:30 las niñas nacidas en los años 2001y 2002 escucharan el pistolazo de salida a su carrera de 600 metros hasta la 1 de la tarde en la que llegaron a meta los más rezagados en la carrera de 10 kilómetros, unos 600 corredores de toda edad y condición, ocupamos las calles de la Aldea, animados en todo momento por el bullicioso público que dió calor a las distintas pruebas. Y en todas las categorías se pudieron ver las camisetas verdes del recién creado “Club Entreviñas”.

Así que desde aquí mi más sincera enhorabuena a Ángel Martínez, “el Pancho” alma de la carrera y del club “Entreviñas”, e impulsor de una intensa y varidad actividad deportiva en el pueblo.

Para mi volvió a ser un gustazo atravesar la Plaza repleta de gente animándote, cruzar el arco ante la mirada de mis padres e hija, o descubrir a Carolina en la meta cámara en ristre. Los 10 kilómetros se me volvieron a hacer muy largos, las piernas me pesaron más de lo que debieran, y las manecillas del reloj corrieron más rápido que yo.


Fotografías de la carrera en:

http://picasaweb.google.com/clubatletismoentrevinas

http://picasaweb.google.com/115542830070578401949/5CARRERAPOPULARENOTURISMOALDEANUEVADEEBRO#5451369348867730482
http://www.calagurrisatletico.es/index.php/galera-calagurris-atltico/view/30#5451364854033668001/1

miércoles, 3 de marzo de 2010

Errores en la gestión de la información en las organizaciones

El Centro de Documentación y Estudios (SiiS) ha elaborado un dossier monográfico dedicado a la gestión de la información en las entidades sociales, en el que se incluye una interesante entrevista a Elisa García-Morales, consultora y socia directora de Inforarea. Según esta prestigiosa profesional los problemas más comunes en la gestión de la información son tres:



1.- Entender la gestión de la información como una cuestión puramente operativa. Si bien es cierto que cada vez los ámbitos gerenciales van siendo más conscientes de que éste es un elemento crítico, hay todavía una fuerte tendencia a verlo como un “problema informático”, o como un asunto que debe solucionar el departamento concreto que tiene una problemática concreta.

Esto conduce a una dinámica de parcheado continuo y, a veces, contradictorio.

2.- El “territorialismo informativo”: la información se considera propiedad de las personas y no de las organizaciones. Es muy común que los departamentos o los individuos tiendan a solucionar de manera “personalizada” sus problemas con la información o con los documentos.

La visión particularista acaba creando islas informacionales que dificultan enormemente el adecuado flujo de información y dan lugar a duplicidad de esfuerzos, tareas, datos y documentos.

3.- El uso inadecuado de las tecnologías, que no se refiere a una mala praxis profesional, sino a un mal planteamiento de cómo emplear la tecnología al servicio de las necesidades de la organización.

Hay una tendencia a confundir los “sistemas informáticos”, o suma de componentes tecnológicos, con los “sistemas de información”, o conjunto de planteamientos, acciones y tecnología que, al actuar, de forma “sistémica”, permiten la adecuada gestión de la información.

martes, 23 de febrero de 2010

La vida que a veces mata pero que siempre aja

El tanatorio es un lugar especialmente desaconsejable para el reencuentro con amigos, y el mediodía de un domingo una hora inoportuna para hablar con algunos conocidos. Y allí estaba yo, el mediodía del pasado domingo, en un recien estrenado tanatorio junto antiguos amigos y conocidos, compartiendo un dolor tan viejo como la vida misma.

45 años. Punto y final. La historia se ha acabado. El guión ha llegado a su fin. El proyecto se ha agotado. Ya no habrá posibilidad de volver a acertar o a errar, de reincidir o de enmendar. Punto y final. La muerte fea y sin concesiones. Una muerte gris para el que fuera un solitario.

Y la vida continua, arrastrando noches sin días para aquellos que entre humos y rayas no han vivido lo suficientemente rápido para dejar tras de sí un hermoso cadaver. Porque hay rutinas que aunque no matan laceran, rutinas que rompen las cada vez más vidriosas miradas, rutinas que ahogan las palabras en gargantas rotas, rutinas que embotan las ideas en torpes discursos.

La muerte así de seria. La vida así de trágica.

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Está muriendo la biblioteca?

Cuando hace unos días, cuestionaba desde este blog la necesidad de seguir manteniendo las colecciones en papel en nuestras bibliotecas y proponía la necesidad de repensar unos servicios de información que tenían que evolucionar irrevocablemente hacia lo digital todavía no había leído el artículo de Chloé Vicente y Alejandro Oyarce ¿Está muriendo la biblioteca? Hacia la e-evolución, publicado en el último número de la revista El profesional de la información.

Biblioteca Pública de Lelystad (Holanda)

Con una provocadora pregunta y partiendo de la premisa de que en un futuro próximo la información se transmitirá exclusivamente en formato electrónico y ante la competencia que para las bibliotecas suponen los nuevos sistemas de información global donde prevalecen la inmediatez de acceso a las fuentes, Chloé Vicente y Alejandro Oyarce nos invitan a replantearnos los actuales paradigmas dominantes en las bibliotecas, y a partir de su cuestionamiento proponen la necesidad de definir un modelo de pensamiento innovador que sustente la evolución de las bibliotecas.

Aunque reconocen la dificultad de vislumbrar una realidad en la que la mayoría de la información de una biblioteca esté disponible única y exclusivamente en formato digital, afirman que la migración digital será un hecho y que las colecciones en formato papel deberían llegar a ser “artefactos históricos” como lo fueron los incunables y como lo van siendo ahora ya las revistas en formato papel.

Los cambios de soportes van a suponer importantes cambios físicos en las bibliotecas, una de cuya plasmación más visibles será la liberación de espacios al disminuir los destinados a las estanterías, unos espacios que deberán ser destinados a otros usos. Repensar que nuevos servicios, que nuevos usos, que nuevas experiencias físicas les puede aportar la biblioteca a los usuarios se convierte de este modo en un tema claro de reflexión.

Y en este nuevo contexto digital adquiere una mayor relevancia el principio de que la razón de existir como biblioteca es el usuario y no la información en sí misma. Es por ello por lo que estos autores nos advierten de que si las bibliotecas se limitan a adaptar los nuevos formatos tecnológicos, si nos centramos exclusivamente en el cambio de soporte, estaremos errando el enfoque hacia la información y no hacia el usuario.

El reto está en ser capaces de construir estructuras que acorten sistemáticamente las brechas entre el usuario y los servicios que va necesitando, y debemos colocar como medida de eficacia de las bibliotecas la satisfacción alcanzada por el usuario.

La evolución de las bibliotecas para Chloé Vicente y Alejandro Oyarce supone entender que d
eben hacer ágil el acceso al conocimiento y en este sentido atreverse a ver la biblioteca como una empresa de servicios donde el usuario sea el centro objetivo y no la información.

Ello nos va a obligar a un profundo cambio en todos nuestros procesos de trabajo, para lo que va ser necesario ampliar o/y modificar buena parte de nuestras competencias profesionales.

Evolucionar o morir.