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jueves, 5 de noviembre de 2015

Juan Fernández de Vallejo y el retablo de Aldeanueva de Ebro (La Rioja)

Se ha venido afirmando que el retablo de Aldeanueva de Ebro es obra de Arnao de Bruselas y Pedro de Troas, como así queda de manifiesto en el magnífico trabajo de Mapi Gutiérrez. No obstante en su manufactura se han observado diferentes manos, no siendo fácil la atribución de la autoría de todas sus tallas. Un reciente artículo del historiador del arte Aurelio A. Barrón  aporta algo más de luz a la compresión de este retablo. Según Barrón, la finalización del retablo le correspondió a Juan Fernández de Vallejo (1532-1601), autor fundamental en el desarrollo de la escultura romanista del Norte de España, siendo este retablo precisamente la primera obra romanista de este escultor como autor independiente. Entre las escenas que Barrón atribuye a Fernández de Vallejo están la Asunción, El Calvario, la figura de Cristo las imágenes de San Juan Bautista y Moisés, o la escena de la Visitación. 

La Asunción. Atribuida a Juan Fernández de Vallejo

Así, según Barrón, tras la muerte de Arnao de Bruselas producida a finales del año 1564, Juan Fernández de Vallejo adquirió la casa y el taller que el maestro flamenco había tenido en Logroño desde el año 1553, junto con las herramientas, dibujos, trazas y modelos.

Unos meses después de que Fernández de Vallejo se hiciera con el obrador, el 7 de noviembre de 1565, los escultores Pedro López de Gámiz y Martín de Bandoma tasaron el retablo mayor de Aldeanueva de Ebro, contratado por Pedro de Troas y Arnao de Bruselas. Lo valoraron en 4.456 ducados, de los que afirmaban que 306 correspondían a cinco historias realizadas por Arnao y el resto a Troas. No obstante, y siguiendo con la opinión de Barrón, la mano directa del flamenco no se encuentra en ninguna de las figuras del retablo, si se exceptúa parcialmente la figura del titular de la parroquia, San Bartolomé. Ciertos estudiosos se han inclinado por relacionar con Arnao las escenas del banco y otros, con los relieves del primer cuerpo, que son de mayor calidad y modernidad. La tasación de Gámiz y Bandoma estimó en un valor escaso las cinco historias que correspondían a Arnao, pues salen a una media de 61 ducados, mientras que las demás escenas duplican ampliamente ese valor. Desde este punto de vista cuantitativo, no habría que buscar las mejores escenas -que serían las más valoradas por los tasadores- como las realizadas mientras Arnao participaba en esta obra. Además, es normal que el retablo se comenzase a realizar por el banco, de modo que es probable que los tasadores compensaran a los herederos del flamenco -una viuda y un menor, ambos en difícil posición para plantear la defensa de sus intereses- con los relieves de la parte inferior del retablo que evidentemente no son fruto directo de la gubia del maestro, aunque fueron labrados mientras dirigía el taller.

En el retablo se observan unas tres o cuatro manos principales diferentes que guardan relación con el taller de Arnao. Por su parte, algunas figuras ofrecen rostros anchos y mandíbulas marcadas, que pueden pertenecer a un artífice que colabora tanto con Arnao como con Andrés de Araoz. Para Barrón, lo más relevante es que a excepción del banco y de la figura de San Bartolomé, se advierte la mano de Juan Fernández de Vallejo con mayor o menor intensidad. Así a Vallejo le ha de corresponder la Asunción plenamente romanista y sin ningún precedente en la zona. Como, con seguridad, no estaba prevista en la traza, el Abad y el Mayordomo solicitaron una visura especial de esta composición, que fue calificada por los tasadores como “muy buena y perfeta y de mano de los mejores officiales que ay en este Reino”, aunque tuvieron que transigir con que se añadieran alitas a los ángeles que rodean a María. El Calvario sigue la composición de Arnao para el trascoro de la Seo de Zaragoza y la excelente figura de Cristo hubo de salir de la gubia de Fernández de Vallejo. También serían suyas las imágenes de San Juan Bautista y Moisés, los soberbios Apóstoles, la escena de la Visitación y algunas imágenes de la Quinta Angustia donde el apóstol San Juan adopta la pose del David de Miguel Ángel y las figuras principales siguen grabados hechos a partir de la Pietà del Vaticano. Participa igualmente en los magníficos relieves del primer cuerpo e, incluso, ha de ser idea suya romper la línea del entablamento en la caja de la Asunción, animar el retablo y disponer niños desnudos afrontados que aquí ocupan los pedestales del cuerpo dedicado a la Asunción, pues no hay posibilidad de acomodarlos sobre las vertientes de frontones.

El retablo de Aldeanueva es la primera obra romanista de Juan Fernández de Vallejo como autor independiente, aunque se vio obligado a desplegar la escultura en la cuadrícula de un retablo manierista.

jueves, 20 de septiembre de 2012

La obra de Miguel Ángel Sainz: “Monumento a la vendimia” (Haro, 2001)


Conjunto escultórico compuesto por figuras de gran tamaño. Narrativamente el niño toma las uvas de la madre vid y las echa a un comportillo que junto a otros son transportados en un carro del que tira un caballo guiado por un hombre al lagar.


Miguel Ángel Sáinz durante la colocación de su escultura.Foto: El Correo

La figura de la “Mujer madre” representa la abundante y fértil tierra, que es quien surte al hombre de bienes para su subsistencia.

El niño, cuyo modelo fue el propio hijo de Miguel Ángel, representa la alegría recibiendo y exhibiendo el fruto que recoge de su “madre – tierra”.

El caballo y el hombre, representan el duro trabajo que supone el traslado del fruto a la bodega.


Texto: “Miguel Ángel, desde lo hondo” de José Luis Labandíbar.

martes, 29 de mayo de 2012

El Retablo de Aldeanueva de Ebro (La Rioja)


En el año 1565 se daba por finalizado el retablo mayor de la iglesia parroquial de San Bartolomé en Aldeanueva de Ebro, una imponente obra de madera de roble y nogal que con sus 12,20 metros de alto por 8,50 metros de ancho venía a cubrir el amplio presbiterio de la dicha iglesia. Desde entonces, el retablo salido de las manos de Arnao de Bruselas y de Pedro Troas, por su grandiosidad e indudables valores artísticos, ha despertado la admiración de todos cuantos lo contemplan.

Con la finalidad de explicar y ayudar a ver el retablo, para que todos los que nos acerquemos a el podamos disfrutar de una forma completa de la contemplación de este conjunto artístico, María Pilar Gutiérrez Sáinz ha escrito el libro El retablo deAldeanueva de Ebro (La Rioja) que acaba de ser publicado por la editorial Siníndice.
El libro, escrito con un lenguaje sencillo y accesible a todos los públicos, va desgranando cada uno de sus detalles artísticos, constructivos y lingüísticos, facilitando al observador la comprensión y valoración de esta hermosa obra de arte.

A lo largo de sus 75 páginas, Mapi Gutiérrez nos va introduciendo en la complejidad de esta obra, desde su autoría, materiales empleados y modo de ejecución, hasta la descripción pormenorizada de cada uno de sus detalles.

Así sabemos que el armazón del retablo está hecha de roble, una madera de gran dureza y resistencia que permitió crear una estructura firme, fuerte y resistente. Por su parte las tallas están realizadas en madera de nogal, muy apreciada por su color y su facilidad para trabajarla.

Autoría del retablo
De la ejecución del retablo se encargaron Arnao de Bruselas y Pedro de Troas.

El escultor Arnao de Bruselas desde su taller en Logroño , y ya en la madurez de de su trayectoria -morirá el mismo año 1565- se encargó de realizar las cuatro escenas que conforma la predela del retablo y una quinta escena no especificada en los documentos, pero que según la investigación realizada por la propia Mapi Gutiérrez corresponde al calvario que culmina el retablo.

Por su parte Pedro de Troas, o más bien este escultor junto a los miembros de su taller, materializaron el resto del retablo, para lo que sería necesario que se instalase con sus oficiales temporalmente en Aldeanueva de Ebro.

El coste del retablo ascendió a 4456 ducados, de los cuales 4150 recibió Pedro de Troas y los restantes 306 Arnao de Bruselas.

Durante 178 años el retablo conservó el color natural del nogal, para ya entre los años 1743 y 1746 ser sometido al laborioso y costoso proceso de su dorado y policromado, de manos del maestro dorador José Bravo a quien se le encargó la obra por el primor con el que trabajaba, como ya había demostrado en la policromía del retablo mayor de la catedral de Calahorra.
Estructura del retablo

El retablo está compuesto por una predela, tres cuerpos de cinco calles y un ático de tres calles, rematado por tímpano triangular.

La predela, base del retablo esta compuesta por cuatro relieves en los que se representa la Anunciación de Virgen, la adoración de los pastores, la adoración de los reyes magos, y la presentación del niño Jesús en el templo.

El primer cuerpo recoge los últimos momentos de la vida de Jesús, como el lavatorio de los pies de los apostoles por Jesús, la última cena, la oración del huerto y el prendimiento de Jesús.

El segundo cuerpo está dedicado al titular de la iglesia, San Barlomé, con una escultura majestuosa de este apostol, que se ve flanqueda por cuatro escenas de su vida: su jucio ante el rey Astiages, la conversión del rey Polimio, la condución de San Bartolomé al martirio, y finalmente su martirio.

El tercer cuerpo está dedicado a la Virgen, con una hornacina central en la que se aloja el imponente grupo escultórico de la Ascensión de la Virgen. A sus lados se relatan episodios de la vida de la Virgen.

El ático del retablo está compuesto por el calvario o crucifixión de Jesús, flanqueado por la representación del vía crucis y la piedad o representación de la Virgen con Jesús muerto.

El retablo está coronado por la imagen de “Dios Padre” con una mano en actitud de bendición y sosteniendo en otra la esfera del mundo.

martes, 3 de enero de 2012

La obra de Miguel Ángel Sainz: “El barquero” (Mendavia, 1998)

Escultura en homenaje a la barca que cruzaba el Ebro en el término navarro de Mendavia. Tamaño natural en marmolina roja. 

 
Esta compuesta por el torso desnudo del barquero y la figura de una pasajera que dialoga con él apoyada en la barandilla de la barca. El barquero tira de la cuerda anudada a ambas orillas. 

El torso del barquero se apoya sobre un bloque de piedra, indicando su sujección para toda la eternidad a su destino de conductor -al igual que el propio Miguel Ángel estaba atado a su Arte- mientras la mujer permance en su conversación ajena a la problemática del autor. 

 
El barquero, es decir el propio Miguel Ángel actúa como el “conducator” que traslada de una orilla a otra, que va y viene, que se fuga y retorna, pero que no sobrepasa los límites prefijados por las márgenes, sirviendo en cambio de elementos de traslación y comunicación entre una y otra de las riberas: la de la realidad y la de la imaginación. 


Texto basado en “Miguel Ángel, desde lo hondo” de José Luis Labandíbar.

jueves, 23 de junio de 2011

La obra de Miguel Ángel Sáinz en Zaragoza: Iglesia de la Presentación de la Virgen

En la Iglesia de la Presentación de la Virgen de la ciudad de Zaragoza (Avenida Juan Pablo II) podemos contemplar un conjunto de esculturas y una pintura mural realizadas por Miguel Ángel Sáinz Jiménez entre los años 1992 y 2001, distribuidas por la capilla y plaza de la parroquia. Estas obras las pude fotografiar la semana pasada. Los textos que siguen están extractados de libro “Miguel Ángel, desde lo hondo” de José Luis Labandíbar, recientemente publicado.

 
Vista general del presbiterio de la capilla del Santísimo

Presbiterio de la capilla del Santísimo (Año 1992)


La primera intervención de Miguel Ángel en esta iglesia la realizó en el año 1992 en el presbiterio de la capilla del Santísimo, y está compuesta por las esculturas “Virgen de la Acogida” en la que se observa cierto arcaísmo prehelénico y “Torso de Cristo resucitado” cuya parte inferior está sustituida por una magmática masa en alto relieve. Las dos esculturas están realizados a tamaño natural en marmolina.

 
Torso de Cristo resucitado

El sagrario de la capilla con una pequeña figura complementa las esculturas.

 
Sagrario

Asimismo realizó un “Cristo Procesional” de cuarenta centímetros en poliéster. Se trata de una figura casi abstracta en la que la movilidad de sus componentes dan una sensación de inacabamiento.

 
Cristo procesional

Cristo resucitado y María (año 1993)

Un año más tarde, realizó para la plaza de la iglesia la escultura “Cristo resucitado y María”. Es un altorrelieve que representa el encuentro de Jesús resucitado y su madre que se representa casi de la misma edad que el hijo como mostrando que su virginidad no la ha envejecido. La obra está realizada en marmolina blanca, de aproximádamente unos tres metros de altura. La parte inferior de ambos cuerpos, está sustituida por una suerte de friso.

 
Cristo resucitado y María

Vía Crucis (Año 1998)

En el año 1998 Miguel Ángel realizó una gran pintura mural -acrílico sobre tablero- de doce metros de largo por ochenta centímetros de alto, que recorre el lateral de la capilla del Santísimo. Su título es “Vía Crucis” y se representa desde la última cena hasta la resurrección en una secuencia de escenas que no se ajustan al concepto en estaciones del Vía Crucis tradicional.

 
Vista general del "Vía Crucis"




Ángel de la Resurrección (Año 2001)

Finalmente en el año 2001 realizó la escultura “Ángel de la resurrección” de unos dos metros y setenta y cinco centímetros de altura, sobre pedestal de hormigón y que representa a un hombre mostrando la cruz del resucitado, en acero inoxidable. Está escultura se encuentra en la Plaza de la iglesia, en la zona de acceso a la parroquia.

 
Ángel de la resurrección

martes, 19 de abril de 2011

Esculturas de Miguel Ángel en Logroño

En el blog He dicho publicaban el pasado 29 de marzo un post dedicado a la obra escultórica de Miguel Ángel Sainz existente en Logroño, bajo el título de “Un artista, tres tipos de esculturas”, y en el que se referencia tres esculturas:

Concierto

 
Fecha: 1995
Técnica / material: vaciado / piedra artificial
Ubicación: Plaza Joaquín Elizalde (Logroño)

Grupo escultórico que representa la puesta en escena de un concierto, a través de las figuras de seis músicos y tres espectadores sentados y uno en pie. Se trata de un concierto para clavicémbalo y cinco instrumentos: flauta, clarinete, oboe, violín y violonchelo. El espacio que ocupa es el de un auditorio al aire libre. Los músicos se elevan sobre una plataforma circular. En el extremo izquierdo, un chico toca el clavicémbalo; a su lado, una mujer la flauta. En el centro de la composición, un chico con oboe y una chica con clarinete. Por último, la pareja de las cuerdas, la chica con el violín y el chico con el violonchelo.

Todas las figuras se disponen sobre unos pedestales cuadrados, a modo de asiento, que en algunos casos atrapan las extremidades inferiores. Todos los músicos se representan desnudos y con cuerpos incompletos. Los espectadores son un hombre y una mujer sentados y vestidos con túnicas.

Obra ganadora del segundo Concurso de Esculturas al Aire Libre del Ayuntamiento de Logroño. Se realizó para adornar el auditorio de la plaza Joaquín Elizalde. Se inauguró el 9 de febrero de 1995, con la asistencia de los Reyes de España.

Información: Guía de escultura monumental de Logroño


Desgraciadamente, este grupo escultórico, tal y como se denuncia desde el blog “He dicho” está afectado por las pintadas de rotulador que cubren algunas de sus figuras.

Hombre histórico



Fecha: 1992
Técnica / material: vaciado, fundido / piedra artificial, bronce
Ubicación: plaza del Parlamento, junto a la muralla y puerta del Revellín (Logroño)

Representa a un hombre en pie que sujeta una chimenea entre sus brazos. La obra está compuesta por una zona superior en bronce y otra inferior en piedra artificial. La parte superior representa la cabeza, el pecho, y las manos con las que sostiene la chimenea. Las extremidades inferiores surgen del bloque de piedra compuesto por varios volúmenes cuadrangulares. El personaje gira la cabeza hacia la derecha, en un movimiento de tensión que se corresponde con el brazo. El rostro es el de un hombre de mediana edad, peinado hacia atrás, lo que deja ver las arrugas que surcan su frente.

Obra figurativa que mezcla materiales.

La Compañía Tabacalera, en su centenario, donó la obra al Ayuntamiento de Logroño, que la situó en la plaza del Parlamento, muy cerca de la antigua instalación de la Fábrica de Tabacos.

Información: Guía de escultura monumental de Logroño

Mujer con paño

 
Material: bronce
Ubicación: Parque del Carmen (Logroño)

Mujer arrodillada hecha en bronce que posee un paño que le tapa parte de su torso desnudo mientras su mirada se dirige al suelo.

Hasta el pasado mes de marzo, la estatua carecía de identificación de su autor. Con la remodelación del parque se ha colocado la placa en la que se puede leer su título “Mujer con paño” y Autor: Miguel Ángel Sáinz.

jueves, 24 de marzo de 2011

Miguel Ángel, desde lo hondo

La Consejería de Cultura del Gobierno de la Rioja ha presentado esta mañana el libro "Miguel Ángel, desde lo hondo", dedicado a la obra y la figura de Miguel Ángel Sáinz.


El libro elaborado por José Luis Labandíbar García hace, a lo largo de sus 213 páginas, un análisis de la trayectoria y la figura de este polifacético artista, natural de Aldeanueva de Ebro y fallecido en 2002, con un enfoque crítico y objetivo.

Además de la interpretación de la obra y el proceso evolutivo de este escultor y pintor, ilustrado con imágenes de sus piezas más significativas, el libro recoge la catalogación de las obras realizadas por Miguel Ángel Sáinz desde 1974 hasta 2002.

Según Labandíbar, Miguel Ángel Sáinz fue un artista polifacético (cine, pintura, escultura, arquitectura, restauración de iglesias)" que quería ser espiritual, auténtico y responder también a las necesidades cotidiandas.


http://www.larioja.com/20110324/local/region/libro-analiza-figura-escultor-201103241118.html

http://www.20minutos.es/noticia/998673/0/

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Miguel Ángel Sainz Jiménez, siete años después

 
Mientras dormía –de eso hace hoy siete años- se le rompió el corazón al Miguel. Era escultor, pintor, diseñador de mobiliario, director de cine… deportista incansable, y sobre todo buena persona. Se fue por la noche, de forma discreta y silenciosa, tal y como era él.

Es cierto que dedicó vida y obra a su pueblo, como señalaba recientemente Marisa Lanca , tras visitar por primera vez Aldeanueva de Ebro, y también es cierto que sus vecinos siempre se lo hemos agradecido dejándole hacer, apoyándolo y mostrando orgulloso las huellas explícitas de su trabajo.

Pero por encima del artista, todos aquellos que convivimos con él nunca lo olvidaremos porque su trato diario nos enriqueció como personas, porque nos mostró la capacidad de convicción que tiene el verbo cálido y la palabra precisa, porque nos enseñó a ver la belleza de lo cotidiano, de todo aquello que nos rodea.

Como recuerdo de su obra, Javier Jiménez elaboró en el año 2004 un documental que se puede consultar fragmentado en tres partes en Youtube.

La primera parte nos muesta algunas de sus creaciones escultóricas:



La segunda nos muestra la Exposición de Pintura realizada en la iglesia parroquial de Aldeanueva de Ebro del 19 de diciembre hasta el 6 de enero de 2004:



Y la tercera su taller, su casa…:

miércoles, 21 de octubre de 2009

Valtueña hace llorar a los árboles en Tudela

Desde hace unos 15 años he tenido la suerte de compartir en repetidas ocasiones mesa y barra con Valtueña -dos entornos en los que ambos nos sentimos muy a gusto- y perdernos en largas discusiones sobre lo divino y lo humano, con posturas raramente coincidentes y en las que sin renunciar a nuestras propias opiniones acabamos reconociendo lo acertado de la opinión contraria.

 
Valtueña ante su última intervención pictórica
Y en estos años también he tenido la suerte de disfrutar de sus diferentes proyectos artísticos, algunos tan espectaculares como el “Proyecto 36” en el que fue capaz de colgar 6 murales de 36 metros cuadrados en la fachada del Auditorio de Zaragoza, otros tan arriesgados e inquietantes como la intervención ¿Ya han muerto los ángeles del futuro? realizada en el interior de la Iglesia de San Atilano de Tarazona, otros tan rompedores como El León que pintó con motivo del 25 aniversario de El Corte Inglés en Zaragoza; sin olvidar las exposiciones individuales en el Torreón Fortea o en las salas de exposiciones del Edificio Pignatelli.

Pues bien, el pasado fin de semana pude disfrutar en su compañía y en la de Marisa y Carolina, de su última intervención pictórica, que no artística, pues Valtueña tras enfrascarse en un duro proyecto de reivindicación de su mecenazgo cultural a comienzos de los 80 a través de su “mítico bar” Bv80 se ha empeñado y conseguido ampliar sus horizontes al mundo de las letras, y buena muestra del resultado son sus “Pensamientos del mes ante el botellero”, y los dos libros ya conclusos que esperan su pronta publicación.

¿Por qué lloran los árboles en Tudela? es el título que le ha dado a esta “ejemplar intervención poética” -como ha sido definida desde la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte- realizada en el exterior de la sala de conciertos NOBOO. Desde su blog, Marisa nos desentraña la génesis de la obra; y Manuel Sánchez Oms en el artículo ¿Pintura pura en un entorno real? Ejemplar intervención poética de Valtueña en Tudela del Ebro, realiza una critica en profundidad.

A mi solo me queda decir una palabra:
¡¡ Enhorabuena !!

jueves, 8 de enero de 2004

Exposición pictórica de Miguel Ángel Sainz

Desde el pasado 19 de diciembre hasta el 6 de enero de 2004, se ha desarrollado en Aldeanueva de Ebro un acontecimiento cultural sin precedentes, la exposición pictórica de Miguel Ángel Sainz alojada en la iglesia parroquial de San Bartolomé. La exposición, enmarcada dentro de los actos conmemorativos del primer aniversario de su muerte, nos ha permitido acercarnos a una faceta menos pública y conocida de su quehacer artístico, la pintura, pero sobre todo nos ha posibilitado hacer un viaje “milagroso” al complejo y fascinante mundo de Miguel Ángel.


Como si de un camino iniciático se tratase, para llegar a la exposición había que atravesar el “Fosal”, uno de los primeros espacios públicos diseñados y realizados por Miguel Ángel. En el trayecto contemplamos unos mosaicos que nos hablan de ritos y costumbres, pisamos el empedrado por el mismo restaurado y que dibuja mensajes escritos hace tres siglos y que él supo descifrar, recorrimos con la mirada unas esculturas que ya forman parte de nuestra propia geografía, para finalmente encontrarnos frente a dos grandes carteles colgados de la portada de la iglesia desde los que el propio Miguel Ángel nos invitaba a cruzar el umbral del templo.

--> Hombre y mujer miguelangelescos

La pasión que Miguel Ángel tenía por la iglesia de Aldeanueva y el conocimiento milimétrico de cada una de sus capillas, de sus retablos, de sus rincones aparentemente más insignificantes se manifestaron en la restauración que dirigió de su interior. Con un respeto escrupuloso a la esencia del edificio fue capaz de redefinir sus espacios, logrando un todo armónico en el que cada una de las piezas que lo han ido conformando a lo largo de los siglos encajan a la perfección, complementándose para crear un conjunto lleno de luminosidad y armonía, y en el que brilla con luz propia el mobiliario diseñado por el propio Miguel Ángel. Y es en este marco, donde pudimos emocionarnos con sus pinturas.

 
Paisaje de lluvia

La exposición constaba de 25 cuadros dispuestos alrededor de toda la iglesia, y en los que pudimos comprobar la calidad técnica de Miguel Ángel, pues tal y como se señala en el catálogo de la exposición era “un prodigio en el dibujo, dominando todas las técnicas de pintura, aprovechando al máximo las características de cada una: del óleo su calidez, del acrílico su soltura, del grafito y acrílico su detalle, del grafito sobre blanco su textura, del poliéster sobre grafito y acrílico su misterio”.

 
Mujer

El objeto fundamental de los cuadros expuestos era la figura humana: rostros y cuerpos de personas, algunos claramente identificables como su madre, su hermano, su sobrina, su autorretrato. Algunos de una extremada dulzura como el retrato de su madre, otros inquietantes como Rostro de mujer I y Rostro de mujer II, pero en todos ellos se resaltaba la dignidad humana. Cuadros de pequeño formato como “Tibierita” (30 x 20 cm.) alternaban con otros de gran formato como el espectacular “Emaús” formado por dos tablas y que presidía la exposición a los pies del altar mayor de la iglesia.

 
Emaus

Su principal fuente de inspiración es el mundo mitológico clásico y cristiano, que los hace confluir de modo natural para dar una explicación coherente, un sentido trascendente a nuestras vidas. A su lado la naturaleza, los paisajes que le vieron nacer y crecer conforma su universo artístico y vital: el monte Agudo, los viñedos, los olivos de los alrededores de Aldeanueva...

 
Viña nevada

La exposición se completó con un bello catálogo que recoge 9 de las obras expuestas y una breve semblanza biográfica de Miguel Ángel.

Sólo cabe dar la enhorabuena a los organizadores por el cúmulo de aciertos cosechados y esperar que este tipo de actos se pueda repetir.