lunes, 7 de octubre de 2013

La construcción de una bodega en el siglo XIX

Construir una bodega nunca ha sido una empresa fácil, y es que incluso las más modestas construidas en el interior de las casas en las que se elaboraba el vino para el autoconsumo familiar, implicaban una inversión económica que no estaba al alcance de todas las familias. Evidentemente cuando se superaba este marco doméstico y se proponían construir una bodega en la que elaborar vino para el mercado, se disparaban los costos y era necesariro emprender un proceso complejo que podía implicar desde la consecución de financiación, a la adquisicón del terreno en el que construir la bodega, proyectar la obra, conseguir las licencias oportunas, contratar al personal encargado de ejecutar la obra, adquirir los útiles y la maquinaria necesaria...

Gracias a un interesante expediente conservado en el Archivo Parroquial de San Bartolomé de Aldeanueva de Ebro podemos conocer con detalle todo el proceso que siguió su Cabildo Eclesiástico en la primera mitad del siglo XIX para poder construir una bodega.


La bodega, una necesidad para el cabildo

El Cabildo Eclesiástico de Aldeanueva de Ebro al no disponer de una bodega propia, había conseguido licencia del obispado de Calahorra para depositar la uva que los fieles le diezmaban en la bodega de la Fabrica de la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, pagando por ello una cuota o retribución. Pero esta era una solución transitoria hasta que el Cabildo pudiera construir la suya.

Un sitio donde construir la bodega

La ocasión para la construcción de la bodega se les ofrecio en el año 1831 al proporcionárseles “un sitio que concilia los intereses de este cabildo con la comodidad de los diezmantes”. Se trataba de un corral descubierto del que no se nos da más información que su vecindad al corral de Don Claudio. Ya con un lugar acorde a sus necesidades, el Cabildo reunido el 16 de marzo de 1831 acordó iniciar las diligencias para construir la bodega.

La difícil financiación

Construir una bodega conllevaba unos gastos muy elevados por lo que lo primero que tuvo que hacer el Cabildo fue conseguir dinero. La primera opción que barajó fue la de tomar a censo dinero para dicha obra, es decir pedir un préstamo; pero pronto encontraron otra solución que les evitaría empeñarse: reclamar a la Fabrica la devolución de los 10.010 reales que le había prestado en el año 1824 y por lo que le venía cobrando una renta anual de 310 reales y 10 maravedís.

Para este próposito era precisa la autorización del obispado de Calahorra, quien además debía concederle la licencia para la ejecución de la obra. Es por ello que el primer día del mes de julio de 1831 el Cabildo concede poderes plenos al doctor Lucas López, cura propio de Aldeanueva de Ebro para que practique las diligencias necesarias ante el Tribunal Eclesiástico del obispado.

De esta manera se inició un proceso que supuso el nombramiento de un procurador ante el Tribunal Eclesiástico de Calahorra, quien dará traslado de la solicitud del Cabildo. Antes de adoptar una resolución, el Tribunal pidió información al cura de Rincón de Soto, quien el 12 de julio les detalló la situación económica de la Fábrica y del Cabildo de Aldeanueva de Ebro, la naturaleza del préstamo realizado en el año 1824, la situación en la que quedaría la Fábrica si hiciese frente a la devolución del préstamo; así mismo le informó de la obra que se quería ejecutar y del costo que podía connlevar.

A la vista del informe del cura de Rincón de Soto el fiscal del Tribunal consideró que se debía “acceder al reintegro y facultad que se pide”. Pero finalmente el Provisor y Vicario General del Obispado de Calahorra solo accederá de manera parcial a lo solicitado, otorgando el 17 de julio de 1831 licencia para que el Cabildo Eclesiástico de Aldeanueva de Ebro recibiese de la Fabrica de la iglesia 4.000 reales en devolución de parte de los 10.010 reales que le cedió y para que los inviertiera en la construcción de una bodega.

La construcción de la bodega

Conseguida una parte del dinero necesario y con la autorización para la obra, ya se pudo comenzar la construcción de la bodega.

El proyecto, la planificación y valoración de las obras fue realizado por el arquitecto y maestro albañil, Pedro Monasterio, vecino de Azagra. El navarro además se encargaría de la dirección de las obras, atendiendo a cuantas consultas fueron necesarias. De la ejecución material se encargaron Facundo Ocón Arnedo y Pedro Merino, maestros alarifes de Aldeanueva de Ebro.

La obra consistió en el cerramiento y acondicionamiento de un corral sin techumbre y con paredes de adobe. Se derribó la pared de adobe de la fachada y se levantó una nueva con un primer tramo de piedra de dos varas de altura (cerca de dos metros) y en el que se abrió la puerta de entrada y dos ventanas por las que se introduciría la uva en la bodega. El segundo tramo, que llegaría hasta la altura del tejado del corral vecino, estaría hecho con unos pilares de ladrillo y adobe. La pared de atrás se mantendrá de abobes con dos pilares a cada lado sobre los que apoyaba un madero. El techo de la bodega estaría cruzado por 50 maderos que iban desde la pared principal a la trasera y sobre los que se colocaron las bovedas para el tejado.
Aldeanueva de Ebro. Fachada semejante a la de la bodega del Cabildo

La bodega tendría dos plantas. En la planta baja se encontraría la bodega propiamente dicha, y sería allí donde se recogería la uva, elaboraría y conservaría el vino.

A la entrada de la bodega estaba el pisador en el que se echaba la uva desde el exterior a través de las ventanas y donde se aplastaría y estrujaría la uva. Este pisador estaba enladrillado y tenia unas dimensiones de 4 varas de ancho por 3 de largo y se levantaba 4 pies de alto. (8,3 metros cuadrados - 9,3 metros cúbicos)

Detrás del pisador se construyó un foso de paredes empedradas “a tizón” con una profundidad de algo menos de medio metro, y en cuyo fondo se colocaron 14 combos o piedras de “media vara en cuadro” que servirián de asiento para los tinos de la bodega. Al lado del foso donde irían los tinos se acondiconó un espacio para colocar una “prensa al aire”.

En la segunda planta estaría la oficina del mayordomo de los diezmos, toda ella enlucida, con una puerta con una piedra para el umbral, una ventana y ventanilla con sus cerraduras y unos asientos de tabla.

Los tinos

Para el almacenamiento del vino se solicitaron los servicios de Pablo Maguregui, maestro de cuberia de Anguciana, quien se encargaría de hacer dos tinos con una capacidad de 1.000 cántaras cada uno (32.000 litros en total), “a estilo de Rioja con tablas de dos pulgadas de grosor y con ocho cellos de hierro. Cada uno de los tinos tendría su “témpano” o tapa. El contrato se firmó a mediados de julio, y los tinos debían estar colocados en la bodega para el comienzo de la vendimia. Durante un año completo el cubero se hacía responsable de las posibles reparaciones que pudieran ser necesarias.



La prensa

A la bodega además se le dotó de una prensa “al aire” de la que se nos dice que era firme, reforzada con planchas de hierro en la costuras.

Utensilios de la bodega

Construida la bodega, e instalados los tinos y la prensa, finalmente el cabildo tuvo que dotarse de todos los utensilios necesarios, como una escalera para subir a los tinos, un comportillo para recibir el mosto de los tinos, dos canillas de bronce para los dos tinos, una cantara de cobre, un azumbre y un envasador también de cobre y dos arpas. La mayoría de estos utensilios se guardaban dentro de una alacena.

Para la oficina del mayordomo se adquirió una mesa con cajón.

Coste de la bodega

El precio final de la bodega, sin contar el corral en la que se construyó, ascendió a 13.370 reales, distribuidos del siguiente modo:



Concepto
Reales
Honorarios del maestro arquitecto: plan y avance de la fábrica; 3 consultas sobre dudas.
Peatón por ir a Rioja a activar la contrata de los tinos.
172
Maestros alarifes
6540
2 Tinos
4650
Entarimado tinos al maestro tinero
320
Aumento del entarimado que pareció insuficiente: trabajo alarife y yeso
70
Tempanos superiores de los tinos
Comportillo
660
2 canillas de bronce
88
Prensa al aire
500
2 arpas
1 escalera segura para subir a los tinos
70
Cántara de cobre
Envasador de cobre
Azumbre de cobre
240
Mesa cuarto mayordomo con cerraja y llave
2 cerrajas y llaves para las ventanas exteriores de la bodega
60

Una vida corta para la bodega

La bodega había sido largamente esperada por el cabildo aldeano, pero una vez construida no estaba llamada a perdurar mucho tiempo. La supresión de los diezmos en el año 1841, justo a los 10 años de su construcción, dejaba a esta bodega sin el sentido para la que fue construida.

Comentarios en Facebook: Aldeanueva Histórica


José Luis Gómez Urdáñez. Es sorprendente: haciendo una bodega cuando ya muchos vecinos no pagaban diezmos; tampoco el cabildo parroquial -imagino que muy reducido en efectivos- tenía medios de control en esas fechas. No sé en Aldeanueva, pero en otros pueblos riojanos se dice cuando va llegando el final de la Década Ominosa que son todos liberales. El documento, interesantísimo.

Miguel Ángel Del Prado Martínez. Habrá que estudiar con más detalle hasta que punto se estaba disminuyendo la recaudación de los diezmos en Aldeanueva. Si hacemos casos a lo que se nos dice en este expediente parece que lejos de disminuir se está aumentando: “Mucho tiempo ha que esta corporación está experimentando la falta de un sitio para recoger el diezmo de uva que todos los años se aumenta en esta villa”.
Lo que está claro es que en Aldeanueva se produce una gran excepcionalidad y es que hasta comienzos del siglo XIX no comienza a recaudar los diezmos su cabildo eclesiástico, así que por poco que se recaude siempre será mucho más que lo que antes se recaudaba.

José Luis Gómez UrdáñezClaro, es parecido a lo que pasa en Pradejón (aunque ahí no tenemos fuentes suficientes). Pero es muy buena la excepción, pues recuerda a muchos sitios donde los parroquianos siguieron diezmando "por respeto". Es también el comienzo del gran combate liberales-conservadores que, por lo que te leí, en Aldeanueva fue fuerte.

Miguel Ángel Del Prado Martínez. De confirmarse un mayor cumplimiento del pago de los diezmos por los aldeanos a finales de la segunda década del siglo XIX no sería difícil vincularlo a la represión y persecución que los liberales de Aldeanueva sufrieron con el regreso al poder de los absolutistas tras el Trienio Liberal. Pero la construcción de la bodega creo que lo que viene a evidenciar es el inicio de las tensiones entre la fábrica y el cabildo, o lo que es lo mismo entre el Ayuntamiento –patrono de la fábrica- y el cabildo. Es significativo que sea 24 años más tarde de conseguir la iglesia de Aldeanueva la desmembración de las parroquiales de Calahorra cuando solicite licencia para depositar la uva en la bodega de la fábrica. En mi opinión, lo que se hace en el año 1829 es conseguir el derecho para hacer algo que ya se venía haciendo de hecho desde años atrás. La reclamación por el cabildo en el año 1831 de la devolución del dinero que le había prestado a la fábrica para construir la bodega se podría interpretar en el mismo sentido. A mediados del siglo estas desavenencias ya se manifestarán de manera clara en el enfrentamiento entre el cura y el alcalde.

José Luis Gómez Urdáñez. Claro. Esto es un asunto de enorme importancia y creo que la documentación de Aldeanueva nos va a permitir comprobar: de ese momento arranca la imposibilidad de sumar a la Iglesia a cualquier solución y al final, acabará ganando con el concordato de 1855. Y ganándolo todo.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Expedientes de depuración de maestros nacionales de Aldeanueva de Ebro

El Portal de Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte nos ofrece el acceso a una base de datos con las referencias de los documentos existentes en los archivos dependientes del citado Ministerio en los que se reflejan las violaciones de los Derechos Humanos que se sufrieron en ese largo periodo.


Maestros depurados en Aldeanueva de Ebro

Entre estos documentos se encuentran los expedientes de depuración de maestros nacionales, y entre ellos aparecen los de 8 maestros de Aldeanueva de Ebro, siete de ellos fueron depurados y otro indultado. 

Los maestros depurados, en su mayoría mujeres, fueron: 
  • Martina Armendariz Estanga 
  • Marcelo Balsa Gómez
  • Adrián García Ortega
  • Julia Lenguas Gómez
  • Emilia Martínez Santamaria
  • Eloísa Pascual Zubiri
  • Dolores Sanau Martín 


Por su parte Pedro Pérez del Río resultó indultado.

La depuración de maestros nacionales 

Durante la II República, se llevó a cabo un conjunto de reformas que tenían como objetivo mejorar la calidad del sistema educativo y dignificar las tareas docentes de los maestros, se pusieron en marcha proyectos de modernización pedagógica, se dotaron los centros de bibliotecas escolares, aumentó notablemente el número de escuelas. Por su parte, la Constitución de 1931 estableció que España era un país aconfesional y que la escuela era laica, con lo que se arrebató a la Iglesia la hegemonía en el sistema educativo que había ostentado, limitándose, en consecuencia su capacidad de influencia social. 

Tras el estallido de la guerra, la represión franquista desmanteló toda la obra educativa republicana. A los maestros se les consideró responsables de haber inculcado en la sociedad y en las mentes juveniles el virus republicano. Mediante la depuración de los docentes se persiguió eliminar cualquier resto de innovación pedagógica, laicismo y coeducación, puntales sobre los que el Estado Republicano había establecido el sistema educativo. La depuración alcanzó a docentes, alumnos, libros de texto y bibliotecas escolares, aunque la intención fundamental de las nuevas autoridades se dirigió a la depuración del personal docente perteneciente a la II República.

sábado, 28 de septiembre de 2013

¿Dónde metemos la uva de la iglesia?

¿Y ahora dónde metemos la uva?. Esta fue la pregunta a la que tuvo que dar respuesta el cabildo eclesiástico de la iglesia parroquial de Aldeanueva de Ebro, cuando a comienzos del siglo XIX se desmembró de las parroquiales de Santiago y San Andrés de Calahorra de las que había dependido desde su origen.

Puerta principal de la iglesia de San Bartolomé (Aldeanueva de Ebro)

Tras siglos de litigios -el primero documentado corresponde al siglo XV- reclamando los eclesiásticos aldeanos a los calagurritanos los servicios y personal que les correspondía en atención a las necesidades y a las aportaciones de sus fieles, finalmente y tras un costoso pleito, en el año 1805 se conseguía la separación de la iglesia parroquial de Aldeanueva de Ebro de las parroquiales de Calahorra con todas sus propiedades, ingresos y beneficios.

Y es que la Santa Madre Iglesia es una, pero los intereses de sus hijos son muchos.

Sin lugar a dudas la principal fuente de ingresos de la parroquia de Aldeanueva de Ebro eran los diezmos, consistentes en la décima parte de toda la producción agraria con la única excepción de los productos consumidos en verde como las uvas, las habas las hortalizas y el forraje.

Hasta la separación, los parroquianos de Aldeanueva de Ebro pagaban los diezmos a los recaudadores calagurritanos recogiéndose todos los frutos en la casa dezmera de la localidad, para desde allí conducirlos a la ciudad de Calahorra, donde se acumulaban los diezmos de la ciudad con los de los demás pueblos de su “campanil y dezmatorio”: Rincón de Soto, Pradejón y Murillo.

En el caso de la uva destinada a la elaboración de vino, que era la única que diezmaba, está no se recogía en Aldeanueva de Ebro, sino que se llevaba a la localidad próxima de Rincón de Soto, y desde allí se trasladaba a Calahorra.


Tras la desmembración, la parroquia de Aldeanueva de Ebro pasará a hacerse cargo de los diezmos, por lo que deberá contar con las infraestructuras necesarias para la recaudación y almacenamiento de los frutos diezmados. La casa de la diezma le serviría para almacenar los cereales, pero ¿y la uva? ¿dónde podían guardar la uva?

La primera solución adoptada de manera temporal fue utilizar las infraestructuras que la iglesia tenía en el mismo pueblo, aunque no fueran propiedad de su cabildo eclesiástico. En concreto recurrieron a la “Fabrica de la iglesia parroquial”, órgano encargado de la atención material del templo parroquial y formado por un patronato mixto compuesto por el ayuntamiento de Aldeanueva de Ebro y el cura mayor.

La Fabrica disponía de una casa donde recogía los productos de las primicias (el 3,3 % de la producción agraria de los fieles) que contaba con graneros, dos lagares para recoger la uva y una bodega. Y es precisamente en estos lagos donde el cabildo eclesiástico decide depositar las uvas de los diezmos hasta que pudiera disponer de bodega propia.

A pesar de que el cabildo y la fábrica lo eran de una misma iglesia, la parroquial de Aldeanueva de Ebro, éstos eran órganos diferenciados con ingresos y propiedades diferenciados, por lo que se hizo preciso conseguir licencia de la autoridad eclesiástica superior para poder hacer uso de estos lagos.

A continuación se transcribe la solicitud realizada por el cabildo eclesiástico y de la licencia concedida por el obispado de Calahorra.

1829, octubre, 11. Aldeanueva de Ebro
1829, octubre, 12. Calahorra
Licencia concedida al cabildo eclesiástico de Aldeanueva de Ebro para que puedan recoger la uva de los diezmos en los lagos propiedad de la fábrica de la iglesia parroquial.
Original, 2 documentos, 1 hoja tamaño folio, buena conservación
Archivo de la Parroquia de San Bartolomé de Aldeanueva de Ebro, caja 46, carpeta 22


Solicitud de licencia
Señor provisor:

El cabildo eclesiástico de esta Yglesia parroquial a V. S. con el devido respeto hace presente. 

Desde que este cabildo se separo del de las parroquiales de esa ciudad se quedo sin lagos para la recolección de la uva, porque este fruto se conducia a los que de comunidad tenían en Rincón. 
En la fabrica de esta iglesia hay dos lagos de suficiente cabida para su primicia y para el diezmo de este cabildo y no teniendo por conveniente usar de ellos sin el permiso de V.S. Acordó en el cavildo de ayer el solicitarlo a fin de que en ningún tiempo y mientras no se proporcione sitio donde fabricarlos digan como una corporacion como esta no cuenta con su superior en un asunto de esta naturaleza, para lo que A V.S. Suplica se digne hecho cargo de la necesidad en que se halla este cavildo dar su licencia para que sin perjuicio de los intereses de esta fábrica pueda usar sus lagos hasta que no se hagan los del cavildo, en que recibira especial favor. 

Aldeanueva, 11 de octubre de 1829 

Lucas Lopez, presidente
Por acuerdo del cavildo.
Juan Antonio Aguado

Licencia
En atención de cuya certeza se halla S. Sª informado, se da licencia en forma al cabildo eclesiastico de la villa de Aldeanueba para que sin perjuicio de los intereses de su iglesia y fabrica e interim no se proporcionan medios para la construcción de lagos de que necesita dicho cabildo eclesiastico, pueda valerse y usar los que tiene en propiedad la referida iglesia y fabrica esperando de la generosidad de dicho cabildo que consultando a su beneficio abonara a la iglesia aquella cuota o retibución que considere justa.

Asi lo acordo y firmo el señor don Yginio Maria Almarza, procurador, abogado de los Reales Consejos, canonigo de la Santa Iglesia de esta ciudad, provisor y vicario general de este obispado de Calahorra y la Calzada, por el Ylustrisimo señor don Ygnacio Ribes y Mayor, obispo de el, del Consejo de S.M.

Enla ciudad de Calahorra a doce de octubre de mil ochocientos veinte y nueve, de que doy fe.

Doctor don Higinio Maria Almarza.

Ante mi Pedro Andres de Mediano

Derechos 12 reales de vellon

viernes, 20 de septiembre de 2013

Evolución vitivinícola en Aldeanueva de Ebro

El cultivo del viñedo, la transformación de las uvas en vino y su consumo forman parte de nuestras señas de identidad culturales y económicas. El vino fue uno de los ingredientes básicos de la dieta ordinaria de nuestros antepasados y junto al pan constituyó la base fundamental de su alimentación, además de ser componente indispensable en las fiestas religiosas y profanas también se utilizó con fines médicos. La importancia de su consumo quedaba reflejada en la costumbre de incluir un azumbre de vino dentro del salario diario de los jornaleros.

Aldeanueva de Ebro: Vendimiadores a mediados del siglo XX

La diversidad y frecuencia de su uso, hicieron del vino un producto básico que no podía faltar en las casas, por lo que los agricultores de Aldeanueva de Ebro estaban obligados a cultivar viñedo si querían satisfacer sus necesidades. Está constatado que el crecimiento del pueblo corrió paralelo al incremento del cultivo de la vid, así ya desde el siglo XVI son continuas las referencias documentales que nos hablan de la presión que ejercía el pueblo para conseguir licencias reales para la plantación de nuevas viñas ante la continua oposición de la ciudad de Calahorra. Fruto de esta presión es la licencia otorgada en el año 1691 por Carlos II para plan­tar 1.000 fanegas de viñas.

El vino era elaborado de manera doméstica en pequeñas bodegas situadas en el interior de los domicilios. La única de importancia era la de la parroquia, donde se elaboraba el 14% del vino de la localidad. Esta bodega, situada en el sótano de la Casa Parroquial estaba formada por unos lagos o tinos de piedra y cinco cubas de madera. Con una producción vinatera destinada al autoconsumo, el único vino que se comercializaba era precisamente el elaborado por la parroquia, vendido en subasta pública.

Esta situación de un cultivo tradicional dentro de una economía de subsistencia se vio radicalmente transformada en el último cuarto del siglo XIX, debido a la creciente demanda de vino por el mercado francés tras la destrucción de sus viñedos por la filoxera. Así, las 151 hectáreas cultivadas en Aldeanueva de Ebro se convirtieron en 1100 hectáreas, a las que había que sumar las 1650 hectáreas plantadas por los aldeanos en las jurisdicciones de los pueblos vecinos. En el plazo de treinta años de una producción que apenas cubría las 31.000 cántaras de vino que según estimaciones de la época se consumían anualmente en el pueblo, se pasó a producir 300.0­00 cántaras. Vinateros y comisionistas franceses, guipuzcoanos y catalanes eran los compradores del vino producido.

Bodega Gurpegui, recientemente derribada

Para poder elaborar este vino, se construyeron nuevas bodegas, llenándose el pueblo literalmente de bodegas. Así las 24 que había en 1880, se convirtieron en 67 en el año 1889. Junto a las pequeñas bodegas ubicadas en domicilios de los cosecheros donde elaboraban el vino con los métodos tradicionales, surgen nuevas bodegas con visión comercial en las que se introducen los métodos de elaboración de vino a la manera de Burdeos que suponía el despalillado de la uva antes de su fermentación. En estas bodegas empiezan a aparecer las primeras despalilladoras, en un principio simples mesas con una rejilla de madera sobre la que se separaba el grano del raspón, para poco a poco ir apareciendo las despalilladoras – estrujadoras.

Trabajando en una mesa despalilladora a comienzos del siglo XX

A comienzos del siglo XX el cierre del mercado francés y la aparición de la filoxera en el pueblo acaba con la edad de oro de la viticultura aldeana. El arranque de viñas filoxeradas reduce a 180 las hectáre­as de viñedo existentes en la jurisdicción de Aldeanueva. La recuperación resultó costosa, y no será hasta la década de los cuarenta cuando se alcancen las 800 hectáreas. A partir de entonces la producción de uva se mantuvo estancada y la elaboración de vino, centralizada casi en exclusividad en la Bodega Cooperativa San Isidro Labrador, se destinaba fundamentalmente a la venta a granel.


Pero será a finales del siglo XX, cuando la viticultura aldeana de mano de la creciente demanda del vino de origen Rioja comenzó a revivir la pujanza que tuviera un siglo antes. En pocos años, el paisaje agrario se ha transformado para dar lugar a una continua sucesión de viñas. A su vez se ha desarrollado una pujante industria vinatera, de manera que actualmente hay un total de 19 bodegas, incluyendo la mayor bodega de elaboración de La Rioja, Viñedos de Aldeanueva, que supera los 20 millones de litros.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Documentos para la historia de Aldeanueva: 1555 licencia para derribar la torre

1555, julio, 9. Logroño
Licencia concedida al concejo y vecinos de Aldeanueva para que puedan derribar la torre de la iglesia parroquial y poder edificarla en otro lugar.
Original, 1 hoja tamaño folio, buena conservación
Archivo de la Parroquia de San Bartolomé de Aldeanueva de Ebro, caja 46, carpeta 12
Transcripción Francisco Javier Vicuña Ruiz


Nos el doctor Andres Ortiz de Vrruzuno Provisor e bicario general en este obispado de Calahorra y la Calçada por el muy Ylustre e Reverendisimo señor don Juan Bernal de Leneo obispo del dicho obispado del Consejo de su Magestad, vista una peticion ante nos presentada por parte del concejo e vezinos de la Aldeanueva de Calahorra y del mayordomo de la yglesia parrochial de San Bartolome del dicho lugar e dos ynformaciones signadas del escribano, por donde consta y parece por los dichos e deposiciones de maestros de cantería y de otras prueuas recibidas ante la justicia seglar de la dicha ciudad  y aldea, que la torre de la dicha yglesia esta en gran peligro para se caer e que de pocos dias a esta parte a echo muy mayor sentimiento para ello e si se aguardase y atendiese a que se cayese podria la dicha yglesia undirse o rescebir gran daño cayendo sobre ella, de mas que los materiales de la dicha torre por ser de ladrillo se demolerian e perderian, e como nos piden licencia para la derribar e desazer e para pasarla y he dificarla en otra parte junto a la dicha yglesia donde mejor disposicion aya. 

Atento todo lo qual por el tenor de la presente damos licencia e facultad al dicho mayordomo concejo y uecinos del dicho lugar del Aldeanueba para que con toda breuedad agan desazer la dicha torre asta los cimientos por que no se pierdan los materiales de ella, o asta donde bieren que sea necesario, e ansi la puedan tomar a hazer hedificar de nuebo en aquella parte y lugar junto a la dicha yglesia donde mejor e mas conveniente disposicion aya, contando que para la dar a hacer precedan y lleven nuestras cartas de hedictos para ser llamados los oficiales e con nuestra autoridad se remate e de a hacer y no de otra manera. 

Dada en la ciudad de Logroño, a nuebe días del mes de Julio de milI e quinientos e cinquenta e cinco años. 

Andres Ortiz doctor, et provisor (Rúbrica)

Por mandado de su merced, Juan de Mañarla (Rúbrica)

viernes, 13 de septiembre de 2013

Relaciones laborales y conflictividad del campesinado riojano: debate con José Luis Gómez Urdañez

Reproduzco el debate seguido en el Grupo Aldeanueva Historica creado en Facebook por José Luis Gómez Urdañez, catedrático de historia moderna, dentro del proyecto que dirige para investigar el pasado histórico de Aldeanueva y escribir un libro sobre su historia.

En este debate el doctor Gómez Urdáñez nos explica la naturaleza de las relaciones laborales del campesinado en la Edad Moderna, sus formas de resistencia y reacción, el papel de los líderes en los movimientos sociales y nos expone un esquema teórico que nos ayuda a entender tanto las luchas jornaleras del siglo XVI como las del siglo XX.

Agradezco al profesor Gómez Urdañez la autorización para reproducirlo.

Miguel Ángel del Prado: David Alonso García en “Indignados del siglo XVI” analizó las semejanzas y diferencias entre el movimiento del 15-M y el de los comuneros en el siglo XVI. Para David Alonso trazar comparaciones entre fenómenos históricos separados en el tiempo puede llevar a entender mejor su espíritu. El espíritu y el objetivo de las ordenanzas del siglo XVI sobre jornaleros de Calahorra  es claro: contención salarial y limitación de los derechos de los jornaleros como vía para asegurar la rentabilidad de las explotaciones agrarias de los labradores calagurritanos ¿encontráis alguna semejanza con las regresivas reformas laborales del sigloXXI?.

José Luis Gómez Urdañez: Es muy difícil salir bien librado del ejercicio de comparar periodos históricos. En el siglo XVI, las relaciones laborales son impuestas por los concejo locales. La comunidad local se autorregula, pero aceptando el marco tardofeudal, es decir, la prevalencia de los privilegios. Por eso es tan importante ser hidalgo, salir del mundo de los pecheros y eximirse de las obligaciones comunitarias. Al imitar la vida noble, estos hidalgos fundamentan el señorío y las relaciones señoriales y, aunque Aldeanueva sea realengo, depende de la oligarquía local y de la calahorrana, que se rigen con los mismos criterios que los señores: son ricos hacendados, profesionales liberales, miembros de la burocracia. Al otro lado están los jornaleros. ..."los que viven por sus manos y los ricos". Los que viven por sus manos tienen un salario; siempre es escaso, por lo que la caridad actúa a menudo como amortiguador. Así, la oligarquía refuerza su papel paternalista, pues el salario es dar de comer. Por eso se dice "morder la mano que te da de comer". Y por eso, rebelarse, pedir más salario es considerado una inmoralidad e incluso una deslealtad. En esa sociedad, las relaciones basadas en la economía son pecado; el dinero contamina, además, los pobres siempre los tendréis con vosotros. Así las cosas, es inútil una comparación de ese tiempo con el siglo XXI. Nos puede emocionar ver a los de la Aldea gemir por el hambre de sus hijos, incluso portestar -quizás encontremos algún motín de subsistencias-, pero aceptan que es un castigo de dios y no una cabronada de los poderosos, a quienes de nuevo les pedirán protección ofreciéndoles incluso trabajar gratis.

Miguel Ángel del Prado: Pero si aceptaban tan resignadamente que sus males eran “un castigo de dios y no una cabronada de los poderosos”, como es que algunos jornaleros calagurritanos en el siglo XVI “hazen conçilios y monipodios diziendo que no an de yr a trabajar si no les dan de jornal lo que ellos quisieren”. Todos sabemos que hay que ser críticos con las fuentes documentales y tener siempre presente que lo que estamos leyendo es la versión de quien redactó los documentos. En el caso de las ordenanzas de Calahorra ¿nos podemos fiar de lo que dicen los labradores? ¿o se trata de una exageración –o quizás una mentira- de los labradores para dibujar el pretendido “gran deshorden” que ocasionan los jornaleros.

José Luis Gómez Urdañez: Claro. Esas reacciones, que son huelgas encubiertas, explican que el Antiguo Régimen español no se fosilizara y terminara en un sistema de castas. El gran desorden es cierto, tanto como el miedo a los concilios y monipodios, pero por encima está la estructura de privilegios, dinero y poder, y esa duró todavía unos siglos. Las protestas violentas en el campo son raras, pero la tensión es permanente, aunque sus formas de expresión son de extrema cautela. Pues se podía perder la vida. Con todo, influyeron poco en ampliar las brechas del sistema que lo iban a desmoronar -Marx nunca contó con el campesinado como fuerza transformadora- y por eso, tras la revolución burguesa, el jornalero siguió aceptando fórmulas de dependencia anacrónicas.

Miguel Ángel del Prado: Gracias José Luis por esta lección magistral sobre la Edad Moderna. En cuanto a lo que señalas de que “Marx nunca contó con el campesinado como fuerza transformadora“ es una más de razones que explican el arraigo del anarquismo entre el campesinado español –entre el que se incluía el riojano y por supuesto el de Aldeanueva- desde finales del XIX. Y los anarquistas no se caracterizaron precisamente por la aceptación de fórmulas de dependencia alguna. Así lo pagaron.

José Luis Gómez Urdañez: Así es. Completamente de acuerdo. Un matiz: en Aldeanueva casi todas las víctimas fueron de la CNT, sin embargo, en Autol y Quel, eran de UGT. El líder era el que decidía una u otra orientación. Tanto en Autol como en Aldeanueva estos líderes campesinos están perfectamente identificados. (¿no te tienta una comparación con Gordillo? Los puritanos como yo diremos que en 1933, cuando tenían hambre, no había uin Eroski para asaltar, aunque en San Vicente de la Sonsierra, cuando proclamaron el comunismo libertario, repartieron los alimentos que había en las tiendas, incluso una merluza que había en la pescadería.

Miguel Ángel del Prado: Nunca me han gustado las visiones históricas que presentan al pueblo, a la “multitud” acrítica y manipulable, siguiendo a un líder como si de un rebaño se tratase. Creo que hay razones económicas, sociales, laborales… que pueden explicar el arraigo del“comunismo libertario” entre los jornaleros de Aldeanueva, a diferencia de Autol o Quel que optaron por posiciones más moderadas. Como también hay razones que explican que el PSOE sea la opción política preferida de los aldeanos y el PP en Autol. El liderazgo es una consecuencia y no una causa.

José Luis Gómez Urdañez: No se sigue al líder como un rebaño. Cuando la situación es percibida como insoportable y se logra un cierto consenso para la acción, se necesita un líder que proporcione seguridad, objetivos concretos, simples y comprensibles, una organización jerárquica y expectativas de éxito. Sin alguna de esas condiciones, los movimientos en el campo se transforman en simple violencia volcánica y cuando se dan todas ellas se produce una respuesta "alienada", es decir, una respuesta aceptando las normas, los cauces jurídicos y la negociación: de ahí los pleitos de los de Aldenueva durante más de un siglo para sacudirse el yugo de los señores. Creo que este esquema teórico, contagiado del funcionalismo -lo acepto-, se puede aplicar igual a las luchas jornaleras del siglo XVI que a las reacciones violentas cenetistas en La Rioja el 8 de diciembre de 1933 y durante octubre de 1934 (aunque en estos años, la diferencia entre CNT y UGT en los pueblos no era muy clara; los viejos solían ser de la tradición negociadora de la UGT, mientras los jóvenes, con una nueva estética -pañuelo rojo y negro- engrosaban las filas de la CNT pidiendo el comunismo. Como es sabido estos "comunistas" son los que había en La Rioja, pues del PCE no había prácticamente nadie).

Miguel Ángel del Prado: Me parece un brillante esquema teórico de los movimientos sociales en la Edad Moderna, y cuya validez ya la demostró Pedro Lorenzo Cardoso bajo tu dirección, y que nos ayuda a entender el motín de Aldeanueva del año 1663.  

miércoles, 11 de septiembre de 2013

APEnet: el punto de acceso a los principales archivos de la Unión Europea

Los archivos custodian un cúmulo de información que puede mejorar la calidad de vida de cualquier ciudadano, tanto a nivel personal como social. Proporcionar un acceso fácil y permanente al contenido de la memoria colectiva depositada en los archivos contribuirá de una manera importante a la realización de los objetivos sociales y culturales de Europa. Es por ello que los profesionales europeos de los archivos han considerado prioritario la creación y mantenimiento de una pasarela en Internet de archivos y documentos, como proyecto que aúna esfuerzos y experiencias a nivel nacional y europeo.

De esta manera surge el proyecto APEnet (Portal Europeo de Archivos) con el objetivo de proporcionar a los ciudadanos europeos, autoridades públicas y empresas privadas, una pasarela o portal común donde puedan encontrar por sí mismos información relevante acerca de archivos europeos y fondos  en ellos depositados. Gracias a APEnet los principales archivos de la Unión Europea estarán disponibles a través de un solo punto de acceso, lo que facilitará una mejor comprensión de la historia y la cultura europea.

El portal unirá diferentes iniciativas archivísticas ya presentes en Internet y actuará como un poderoso catalizador para facilitar el acceso, a través de un catálogo virtual, tanto a la información como a los recursos culturales disponibles en los archivos de Unión Europea. Los servicios prestados a través del Portal estarán disponibles en diferentes lenguas.