martes 9 de febrero de 2010
domingo 7 de febrero de 2010
jueves 4 de febrero de 2010
miércoles 3 de febrero de 2010
Viajero ocasional
Me volvía a pasar.
Durante los cuatro días lo había intentado repetidamente sin resultado alguno.
El problema no era la ausencia de contenido, muy al contrario, pues bien que sentía como bullìa en mi interior su pesada huella. Pero por mucho que lo intentará se resistía a salir.
No pudo ser en el hotel, ni en ninguno de los restaurantes, ni siquiera en el apartado y tranquilo bar en el que me acostumbre a despedir el día -o más bien la noche- con una cerveza en la mano.
Debía rendirme a la evidencia, no iba a ser capaz de manchar la blanca superficie sobre la que había vuelto a poner de manera desganada mi ojo.
jueves 28 de enero de 2010
Descubriendo el Huerva
Conocido era que el río Huerva al llegar a la Gran Vía ocultaba sus miserias bajo un largo túnel, construido a partir del año 1924 para posibilitar el crecimiento de la ciudad hacia el sur.
Y aún así, su “redescubrimiento” ocasionado por las obras de construcción de la red tranviaria a más de uno –entre los que me encuentro- les ha desatado la imaginación ¿Y si se pudiese recuperar el río en su tramo urbano?
Las dificultades no son pocas, desde económicas hasta técnicas. Y es que lo que se ha descubierto tiene ya poco de río y mucho de canal artificial, con un cauce que discurre encajonado entre altos muros y a bastante profundidad.
Y también es cierto que antes de llegar a la Gran Vía el río transcurre durante varios kilómetros a cielo abierto por la ciudad, sin haber sido capaces de salvarlo del estado de casi total abandono en el que se encuentra.
En definitiva aunque ya hay iniciativas al respecto, la empresa no parece que vaya a prosperar, la oposición o en el mejor de los casos el escepticismo de políticos, comerciantes o asociaciones vecinales, así lo pone de manifiesto.
lunes 25 de enero de 2010
Alcañiz, 1938
Once días más tarde el Cuerpo de Tropa Voluntaria (CTV) italiano entraba en Alcañiz, donde permanecerán varios meses. Distribuidos los soldados en las casas, los alcañizanos tuvieron que añadir a sus muchos sufrimientos la humillación de compartir techo y mantel con sus verdugos.
Militares italianos en la Plaza Mayor
A los italianos pronto se sumaron las tropas alemanas, quienes instalaron su cuartel general en el “Cerrado del Marqués” a las afueras de la ciudad, y en donde disfrutaron de todo tipo de lujos en duro contraste con la miseria de la población.
Champán para el ocupante,
Oficiales alemanes
Miseria para los alcañizanos.
Distribución de comida a la población
Con los solados italianos iba el fotografo aficionado Michele Francone, que con su “Voigtlander Bessa” fue recogiendo unas instantáneas que reflejan la retaguardia vista con los ojos de los “vencedores”.
Una selección de estas fotografías tomadas en distintas localidades riojanas, aragonesas y catalanas se han podido ver desde el pasado 18 de diciembre al 17 de enero de 2010 en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Alcañiz.
Sin lugar a dudas, una amarga memoria.






