martes, 13 de diciembre de 2011

Mejorando la imagen social de los archivos

Actualmente existe un gran desconocimiento de lo que son los archivos, de las funciones que realizan, y de los servicios que prestan o pueden llegar a prestar, predominando en el imaginario colectivo una visión tradicionalista, reduccionista y obsoleta de los archivos, concebidos como espacios en los que se recoge la documentación, fundamentalmente en papel, que ya no tiene utilidad para la gestión de las organizaciones.


Por lo tanto una de las tareas prioritarias a abordar por los archiveros es difundir y popularizar una correcta imagen social de los archivos, por ello me parece un acierto el ciclo de conferencias “Archivos, más allá del cliché” que está desarrollando la Asociación de Archiveros de Castilla y León (ACAL) en colaboración con el departamento de Biblioteconomía de la Universidad de Salamanca.

Con este ciclo de conferencias sus organizadores quieren contribuir a desterrar las tópicas imágenes del archivo como un centro cerrado e inaccesible dedicado exclusivamente a conservar viejos papeles, mostrando las múltiples posibilidades y utilidades que supone el uso de la información que custodian los archivos. Para ello una serie de conferenciantes, procedentes de diferentes esferas (ciencia, judicatura, deportes, toros) exponen una imagen reveladora del beneficio que obtienen de los archivos y de sus profesionales.

Así, ayer 12 de diciembre, el doctor Rafael Nájera Morrondo, virólogo del Instituto de Salud Carlos III presentó una conferencia sobre las prestaciones de los archivos y documentos en la lucha contra las pandemias, tomando como experiencia su labor en el campo de la virología, en la que destacó el importante papel de la archivística a la hora de investigar patologías víricas, ya que en su opinión la lucha contra las enfermedades pasa por tener una gran base archivística, debido a que esta labor tiene que ir de la mano de cualquier proyecto de investigación.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El acceso a los archivos de empresas

El pasado mes de septiembre en el marco del X congreso de la Asociación Española de Historia Económica” se celebró una sesión monográfica dedicada a "El acceso a los archivos de empresas” en el que se abordó desde distintas perspectivas los límites de exposición y apertura de los fondos archivísticos de las empresas privadas.“.
Teresa Tortella en “Acceso a los archivos de empresa en Europa, en EEUU y en España” parte de la consideración de que para que los archivos de las empresa puedan ofrecer unas condiciones adecuadas de acceso son necesarios al menos tres requisitos: un mínimo de interés por parte de la dirección o administración de la empresa; que los fondos estén bien preservados; y que el archivo cuente con personal especializado.

A partir de esta consideración realizó un repaso por la historia reciente de los archivos de empresa en Europa y en Estados Unidos, la formación de sus archiveros de empresa, y el acceso a sus fondos documentales.

La conclusión a la que llega sobre el acceso a los archivos de empresas es que cuando los documentos se han conservado, los archivos cuentan con un profesional y los fondos están descritos, aunque no estén abiertos oficialmente, los investigadores pueden siempre acceder a ellos. Comparando la situación de España con otros países se evidencia que en nuestro país queda mucho por hacer. Apenas existe normativa sobre los archivos de empresas, no ya acerca de su acceso, sino ni siquiera acerca de su conservación; en general, la documentación de las empresas y los bancos no está inventariada de modo preciso y exhaustivo, pues son excepciones las empresas que tienen un profesional al frente de su archivo y, sobre todo, son excepción las empresas cuyos directivos se ocupan de estos asuntos.

Juan Carlos García Adán en su comunicación “El acceso a los archivos de empresa: el caso del Archivo Histórico de Iberdrola  puso de relieve la situación a veces contradictoria y conflictiva a la que se enfrenta el archivero de empresa: por un lado, respetar las normas que la empresa marca para sus documentos y, por otro lado, hacerlas compatible con el acceso de los investigadores a la información que contiene la documentación custodiada.

Y es que ante la falta de una norma específica que regule el acceso a los archivos empresariales, son las empresas propietarias de la documentación las que deciden su propia política de acceso; en este sentido Juan Carlos García presentó la norma y procedimiento elaborado por el Archivo Histórico de Iberdrola respecto al acceso a la documentación en él custodiada y los requisitos para la consulta y reproducción de los documentos existentes.

J. Víctor Arroyo Martín en “Construcción desde la base de los Archivos de Empresa y praxis del Archivo Histórico BBVA  se basó en la experiencia de más de 30 años del Archivo Histórico BBVA como un único departamento de estas características entre la banca privada en España, para plantear el acceso a los archivos de empresa como la consecuencia de todo un proceso y planteamiento en el que están implicados las empresas, sus archivos históricos, los investigadores y la sociedad.

En su opinión el aspecto clave es la interiorización por la propia empresa de la necesidad de un departamento de este tipo. La empresa tiene que entender y asumir el uso estratégico de la historia y la memoria histórica como una herramienta propia, tiene que interiorizar la necesidad y razón de ser de un archivo histórico, y en consecuencia dotarlo de una estructura departamental que permita el uso social de la documentación tras planteamientos de preservación, organización y puesta al servicio de la documentación. 

Elena Laruelo Rueda en “El acceso al Archivo del INI y las nuevas tecnologías”  analizó las repercusiones que ha tenido en el Archivo Histórico de SEPI la puesta en marcha de una página web en la que se han puesto a disposición de investigadores y estudiosos sus instrumentos de descripción, y la profunda transformación que supuso para el acceso a los documentos, la automatización de la gestión y la digitalización de los instrumentos de descripción de los que se disponía.

Nuria Vila Àlvarez en “El acceso al patrimonio documental custodiado en el Museo del Ferrocarril de Asturias: Criterios para la elaboración de una normativa propia presentó el proceso en el que están inmersos para la definición de los criterios para la elaboración de una normativa propia para el acceso al Centro de documentación del Museo del Ferrocarril de Asturias.

Leticia Castro Leal en ”El Archivo Histórico de Repsol YPF  trazó las líneas principales del proyecto de creación del Archivo Histórico de Repsol YPF.

Miguel A. Pérez de Perceval Verde y Miguel A. López Morell en “Digitalización y organización del trabajo con las fuentes de la historia económica: la necesidad de reorientar el trabajo de los investigadores de acuerdo a las nuevas posibilidades tecnológicas”  presentaron la perspectiva de los investigadores, resaltando como las nuevas tecnologías están provocando un cambio drástico en el modelo de consulta de las fuentes documentales en los archivos, reclamando una mayor participación de los investigadores en este proceso y una adecuación de las formas de la búsqueda, acceso y de descarga de la documentación a sus necesidades de trabajo.

Las conclusiones finales a las que llegaron los participantes en esta sesión fueron las siguientes: 

Es necesario elaborar cuanto antes una serie de recomendaciones generales para los encargados de la gestión y custodia de archivos empresariales en cuanto al acceso a sus archivos. Muchos archiveros parten exclusivamente de su experiencia personal a la hora de dar acceso a la información o están absolutamente coartados por normativas internas o la falta de ellas; en ambos casos se precisan unas mínimas directrices.

Para resolver este problema, y abordar conjuntamente otros que afectan a la problemática de los archivos empresariales y emprender proyectos urgentes (censo nacional de archivos empresariales, escuela de archiveros de empresas, gestión y salvamento de archivos de empresas desaparecidas… etc.), se impone la creación de una asociación de índole nacional, que acoja tanto a archiveros como investigadores profesionales de la empresa.

Esta asociación, en suma, permitirá aglutinar esfuerzos, gestionar estas iniciativas y darle continuidad. Para que la consecución de sus fines no dependa de la iniciativa o buena voluntad individual de una o varias personas en el futuro.

martes, 29 de noviembre de 2011

El Sistema Español de Archivo y el Sistema de Archivos de la Administración General del Estado



El Real Decreto viene a renovar una normativa en materia archivística y de acceso a archivos que se remontaba nada menos que al año 1901, incorporando la perspectiva autonómica y el reconocimiento a la ciudadanía de una serie de derechos de información y acceso, y adaptándose –al menos teóricamente- a los cambios derivados de la incorporación de nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

No obstante, la nueva norma no ha resultado tan innovadora como se podría haber esperado, así tal y como de manera muy clara expresa Joan Soler Jiménez desde su blog de Diplomática:

“todo lo redactado, nos suena. No hay elementos de innovación, el vocabulario es demasiado conocido e incluso redactado de forma ambigua o excesivamente redundante. […] La legislación que solo describe lo ya existente, no es impulso de nada y solo es corroboración de algo que se acepta, pero que no se discute.”
En concreto, el Real Decreto regula:

1.- El Sistema Español de Archivos

El Sistema Español de Archivos comprende el conjunto de órganos, centros, sistemas y medios que, mediante relaciones de cooperación y coordinación, actúan conjuntamente con la finalidad de desarrollar los servicios archivísticos para facilitar el acceso de los ciudadanos a los archivos públicos en los términos establecidos en la normativa general.

Forman parte del Sistema Español de Archivos:
a) El Sistema de Archivos de la Administración General del Estado y sus organismos públicos.
b) Los sistemas archivísticos autonómicos, provinciales, locales, en función de las relaciones de cooperación, basadas en el principio de voluntariedad, que se establezcan, y sin perjuicio de la aplicación de su respectiva normativa.
c) Los archivos de todo tipo de entidades públicas y privadas incorporadas al sistema mediante los correspondientes acuerdos y convenios.

2.- El Sistema de Archivos de la Administración General del Estado

El Sistema de Archivos de la Administración General del Estado es el conjunto de sistemas archivísticos departamentales, órganos, archivos y centros de la Administración General del Estado y de sus organismos públicos, que actúan de manera coordinada con la finalidad de garantizar la correcta gestión de los fondos, colecciones, documentos y otras agrupaciones documentales producidos o reunidos en el ejercicio de sus competencias y facilitar el acceso de los ciudadanos a los mismos.

Integran el Sistema de Archivos de la Administración General del Estado los archivos, centros, servicios y, en su caso, sistemas archivísticos de los departamentos ministeriales, y de sus organismos públicos existentes y los que en el futuro puedan crearse reglamentariamente. La Comisión de Archivos de la Administración General del Estado actuará como coordinadora del Sistema.

3.- El procedimiento de acceso de los ciudadanos a documentos y archivos

El Real Decreto regula un procedimiento común para el acceso a los documentos obrantes en los archivos de la Administración General del Estado, así como de las entidades de Derecho público vinculadas o dependientes de ella, que no tengan la consideración de archivos de oficina o gestión.

Un proceso que se iniciará con la solicitud dirigida al responsable del archivo que custodia la documentación, en la que se deberá indicar con claridad el documento o conjunto de documentos a los que se refiere, así como la identidad del solicitante y una dirección, a efectos de comunicaciones; pero no será necesario motivar la solicitud de acceso a documentos.

Las resoluciones de las solicitudes de acceso y de consulta directa se notificarán por escrito al solicitante, con indicación de los recursos que procedan contra las mismas, el órgano administrativo o judicial ante el que deban interponerse y el plazo para hacerlo.

En el supuesto de ser estimatorias, especificarán la forma y, en su caso, el plazo en el que se facilitarán al interesado los documentos solicitados o será posible la consulta directa. Las resoluciones denegatorias serán motivadas.

La resolución de la solicitud de acceso o de consulta deberá adoptarse y notificarse en el plazo máximo de un mes desde la recepción por el órgano competente para tramitarla.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Beneficios de una buena gestión documental


  • El incremento de la eficacia de la organización.
  • El cumplimiento de la legislación y los requisitos de los entornos regulados.
  • La efectividad del proceso de toma de decisiones.
  • La eliminación de información redundante y duplicada.
  • El aumento de la información compartida por toda la organización.
  • El incremento del rendimiento de las tecnologías de la información.
  • El aseguramiento de la recuperación frente a desastres y la continuidad del negocio.
  • La protección frente a posibles litigios.
  • La defensa de los derechos e intereses de todas las partes implicadas.
  • Soportar las actividades de investigación y desarrollo
  • La conservación de la memoria corporativa o colectiva.
  • El apoyo a la responsabilidad social de las organizaciones.

Bustelo Ruesta, Carlota (2011). Serie ISO 30300: Sistema de gestión para los documentos. Madrid: SEDIC, p. 14 Accesible en: http://www.sedic.es/DT-n2-SEDIC-ISO30300.pdf

viernes, 18 de noviembre de 2011

Guía para la implantación de la serie de normas ISO 30300: sistema de gestión para los documentos

La Asociación Española de Documentación e Información (SEDIC) dentro de su colección de Documentos de Trabajo ha publicado la guía Serie ISO 30300: Sistema de gestión para los documentos elaborada por Carlota Bustelo Ruesta, presidenta del Subcomité Técnico de Normalización – Información y documentación- Gestión de documentos y aplicaciones de AENOR (CTN50/SC1).
Esta guía pretende ser un punto de partida para los profesionales de la información que quieran involucrarse en la implantación de la familia de normas 30300, y en ella se explica cuales son los requisitos principales de la norma, los beneficios de su implantación y las opciones para la verificación de su cumplimiento.

La guía se estructura en 6 capítulos

Un breve capítulo introductorio en el que se destaca el rango de estas normas como “Management System Standard”, un status que reconoce a las normas que inciden en los requisitos que debe cumplir cualquier sistema organizacional para garantizar un funcionamiento orientado a la mejora continua. Por lo tanto las normas ISO 30300 estarán al mismo nivel que la serie 9000 (Sistema de gestión de calidad), la serie 14000 (sistema de gestión medioambiental) y la serie 27000 (Sistema de gestión de seguridad de la información).

Así mismo se incide en la vocación integradora de la normas 30300 con los otros sistemas de gestión.

En el segundo capítulo se exponen los fundamentos de la serie, y en el que se presenta su estructura en distintas normas (de las que de momento solo se han elaborado la 30301 donde se establecen los requisitos para la implantación de un sistema de gestión para los documentos y la 30300 en la que se define el vocabulario o terminología a utilizar en la serie); se define “sistema de gestión para los documentos” como el conjunto de elementos interrelacionados con el fin de establecer políticas, objetivos y procesos para alcanzarlos en relación con los documentos; y se establece su relación con otras normas de gestión documental como la ISO 15489, ISO 23081 o ISO 16175.

El tercer capítulo nos ofrece un completo argumentario de los beneficios que a una organización le reporta una buena gestión documental, incidiendo en las ventajas adicionales que supone implementar un sistema de gestión para los documentos de acuerdo a las normas ISO 30300.

En el capítulo cuarto se especifican los requisitos exigidos para la implantación de un sistema de gestión para los documentos, y que incluyen el compromiso efectivo y demostrable de la alta dirección con el sistema de gestión; la asignación de recursos humanos y materiales precisos; la necesidad de un análisis previo de la organización; la planificación de las actuaciones mediante la identificación de riesgos, la definición de objetivos y los planes para alcanzarlos; y la aplicación de una serie de procesos y controles documentales; y finalmente la evaluación del sistema y la gestión de las no conformidades, las acciones correctivas y la mejora continua.

El capítulo quinto se ocupa de la verificación del cumplimiento de la norma mediante un proceso de auditoría que compruebe que efectivamente se cumplen todos y cada uno de los requisitos exigidos por la norma ISO 30301.

Finalmente el capítulo sexto es un glosario de los términos más usados en la norma.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Administración de documentos y archivos: textos fundamentales

La Coordinadora de Asociaciones de Archiveros y Gestores de Documentos de España acaba de editar y poner a disposición de manera gratuita el manual Administración de documentos y archivos: textos fundamentales una obra de referencia que pretende recoger las bases de la profesión, al tiempo que se da a conocer de forma internacional el punto de reflexión y práctica alcanzado por la tradición archivística hispanoamericana.


En este manual se compendia lo más sustancial del conocimiento archivística, y está elaborado por una extensa nómina de profesionales de reconocido prestigio de distintas nacionalidades (España, Portugal, Méjico, Perú, Costa Rica, Brasil) bajo la dirección y coordinación de José Ramón Cruz Mundet. La obra se enriquece con el prólogo de Aurelio Tanodi, el que fuera maestro de archiveros y una de los principales figuras de la arhivística internacional.

El libro comienza con un capítulo dedicado a los principios, términos y conceptos fundamentales como son archivística, archivo y documento.

A continuación se aborda la normativa de referencia en su acepción no legal, sino de carácter técnico, centrándose en aquellas que han sido promulgadas y han contado con la aceptación generalizada de la comunidad profesional.

El siguiente capítulo está destinado a la aplicación de la normativa sobre las funciones, los procesos y los requisitos, orientado fundamentalmente al entorno de los documentos electrónicos.

El sistema de administración de documentos es un bloque temático cuyo objeto es tratar herramientas y prácticas netamente archivísticas para la administración de los documentos: la identificación, la clasificación, la descripción, la valoración, la selección y la eliminación, y la captura (en especial referida a los documentos electrónicos) y la transferencia. El enfoque es fundamentalmente práctico.

El último de los dos grandes bloques está dedicado a las funciones de administración del sistema. En él se recoge la aplicación de conocimientos ajenos orientados a la adecuada administración de un sistema archivístico: la formación de los usuarios, la gestión de recursos, la gestión de accesos y consultas, la elaboración de disposiciones normativas, y el manual de buenas prácticas entendido como manual de procedimientos.

Finalmente se trata el tema de la difusión y la acción cultural abordando las estrategias y las tipologías de acciones que cabe emprender en función de los diferentes públicos que es posible detectar en el entorno sobre el que operan los archivos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

¿La hora de la gestión documental?


En los últimos tiempos estamos asistiendo a un despliegue de la gestión documental en el ámbito empresarial como nunca antes lo habíamos visto. Toda una serie de factores y un conjunto variado de actores están concurriendo para que esta actividad sea tenida cada vez más en consideración por todo tipo de organizaciones tanto públicas como privadas, grandes o pequeñas:

La crisis económica, que está obligando a las empresas a racionalizar sus gastos, descubriendo que una correcta gestión documental supone un importe ahorro de costes (ahorro de espacio físico, reducción en la duplicidad de documentos archivados, fotocopias innecesarias, dobles grabaciones de datos…) y una mayor productividad de los trabajadores (reducción de tiempo para la localización y consulta de los documentos).

Una mayor concienciación del valor de la documentación y la información en ella contenida como un recurso estratégico competitivo para las empresas, evidenciándose que una correcta gestión documental supone un importante valor añadido a la gestión empresarial al garantizar una mayor seguridad, calidad y fiabilidad de la documentación y la información utilizada en la empresa, a la vez que posibilita que se comparta y aproveche de forma más eficiente y como un recurso colectivo.

Nuevas obligaciones legales, así la publicación del Real Decreto 1720/2007 por el que se aprueba el reglamento de desarrollo de la ley orgánica 15/1999 de protección de datos personales, exige a las empresas de manera explícita la obligación de garantizar una adecuada e integral gestión documental, en la que se incluye a todos los tipos de soportes documentales (papel o digital) y a lo largo de todo el ciclo vital de la documentación, como garantía para la protección de los datos personales.

Una potente industria TIC que ha visto en la gestión documental un importante nicho de negocio, desarrollando y difundiendo en el ámbito empresarial herramientas que facilitan una más eficaz y eficiente gestión de los documentos: escáneres y dispositivos de digitalización, bases de datos, gestores documentales…

El desarrollo de empresas de servicios relacionadas con la gestión documental que ofrecen desde asesoramiento en la materia, a la externalización de diferentes servicios como puede ser la custodia y conservación de la documentación.

Una respuesta profesional cada vez más acorde a las necesidades de las organizaciones, que ha llevado al desarrollo de normas, criterios y especificaciones que posibilita y facilita una adecuada gestión documental.

En estos momentos, por encima de las visiones parciales que los distintos actores tienen sobre la gestión documental, incidiendo cada uno de ellos en los aspectos sobre los que se ejerce su acción, cada vez se tiene una visión más clara de lo que supone una correcta gestión documental.

Así por ejemplo la Wikipedia ya recoge una correcta definición de gestión documental entendida como

conjunto de normas técnicas y prácticas usadas para administrar el flujo de documentos de todo tipo en una organización, permitir la recuperación de información desde ellos, determinar el tiempo que los documentos deben guardarse, eliminar los que ya no sirven y asegurar la conservación indefinida de los documentos más valiosos, aplicando principios de racionalización y economía”.

Del mismo modo los legisladores están situando la gestión documental en el lugar que le corresponde, abordándola desde una perspectiva transversal a lo largo del ciclo vital completo de los documentos e integral abarcando todos los documentos independientemente de su soporte.

Así es reseñable el Decreto de la Diputación foral de Guipuzkoa por el que se regula el Modelo Global de Gestión Documental y Expediente Electrónico en el ámbito de la Administración Foral.

Y más recientemente, la Ley 7/2011, de 11 de noviembre, de Documentos, Archivos y Patrimonio Documental de Andalucía que le dedica su título III a la gestión documental, y que no sólo ha sabido abordar su carácter transversal e integral, sino que la ha cargado de futuro al situarla en el marco de la nueva administración electrónica y dentro del contexto del sistema de información global de la Junta de Andalucía.